Si hay un puesto que es ingrato, es el arco. Bien lo podrá decir Senne Lammens, quien tuvo un momento que difícilmente olvidará con Bélgica en la Copa del Mundo 2026. España aparecía como el gran favorito de la llave de cuartos de final ante los Diablos Rojos, pero con buen fútbol, los dirigidos por Rudi García le complicaron las cosas a los ibéricos y estaban igualando 1-1, pero sucedió una desgracia deportiva.