Chihuahua, Chih.- Son casi las dos de la mañana y el área de urgencias del Hospital Morelos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) parece una pequeña ciudad que nunca duerme. No hay silencio, aunque muchos intentan conciliar el sueño. Más de treinta personas comparten un espacio de apenas seis por seis metros, una sala improvisada de espera y resistencia, donde cada quien encuentra su modo de sobrellevar el tiempo e incertidumbre.