Desde hace años, Eva Longoria pasa largas temporadas en la Costa del Sol, en concreto en Marbella, su refugio europeo y ese lugar al que vuelve una y otra vez hasta sentirlo como su verdadero hogar. Para la actriz de 51 años, la ciudad malagueña es algo más que un destino de vacaciones, es una casa y una forma de vida, tal y como ha confesado en algunas entrevistas.