El miedo a olvidar es un sentimiento frecuente entre las personas que están en duelo. Ante la muerte de un ser querido, el temor y la culpa parecen aliarse frente a la posibilidad de que la memoria empiece a fallar y los recuerdos se borren o se vuelvan difusos. ¿Qué pasa con los tonos, las risas, los olores, los gestos, las palabras? ¿Qué implica ir perdiendo eso que puede parecer un detalle, pero es una parte fundamental de la vida compartida?