La guerra imperialista que llevan a cabo Estados Unidos e Israel contra Irán ya ha desestabilizado la región y sus repercusiones se dejan sentir con fuerza en el Líbano, sometido a una nueva guerra israelí. Ni en Irán, ni en el Líbano, ni en ningún otro lugar, Estados Unidos y su aliado israelí buscan la democracia o el bienestar de las poblaciones locales, sino imponer, mediante una violencia bárbara, un nuevo orden regional dominado por Washington y Tel Aviv.