La primera vez que Raúl Arancibia escuchó la frase Tren de Aragua, «y muy probablemente, la primera persona en escucharla en Chile», fue a fines de 2021, cuando aún era fiscal regional de Tarapacá e investigaba un caso de tráfico de drogas. Tres ciudadanas peruanas habían sido sorprendidas cruzando la frontera desde Bolivia por el paso de Colchane, con droga adosada al cuerpo.