La dignidad humana es uno de los valores fundamentales sobre los que se construyen nuestras sociedades democráticas. Como valor moral, nos recuerda que toda persona posee un valor inherente que no depende de su edad, de su estado de salud ni de su grado de autonomía. Como valor democrático, constituye la base de los derechos humanos, de la igualdad y de la protección que toda sociedad debe garantizar a sus ciudadanos.