El reciente arresto en Girona de un joven de 26 años, acusado de drogar a sus citas para robarles y cometer estafas informáticas, ha puesto en el foco la vulnerabilidad de quienes buscan compañía a través de aplicaciones. El caso, que ya suma al menos cuatro víctimas identificadas, es un recordatorio contundente de los riesgos físicos y digitales que pueden acechar en el mundo de las citas online.