Para que las relaciones funcionen, ya sea en una pareja, entre amigos o, incluso, entre dos países, es imprescindible un elemento que suele pasar desapercibido. Sin él, las tensiones serían constantes y, posiblemente, el ser humano no habría podido sobrevivir hasta hoy. Hablamos de la empatía, una capacidad que aprendemos desde los primeros años de vida. El término engloba a una serie de conductas y capacidades centradas en la respuesta a las emociones de los demás.