Los Mac siguen sin ser ordenadores que se asocien a los videojuegos, pero ahora al menos tienen potencia de sobra para ello y hay formas de acceder a un amplio catálogo de títulos. Pero esto no siempre fue así, tal y como nos demuestra la relación de Steve Jobs con los juegos. De hecho, hay una historia donde se esconde uno de esos capítulos que mejor definen el carácter del cofundador de Apple.