Aunque su denominación original fue T45, el Hispano-Suiza “Alfonso XIII” pasó a denominarse así desde su lanzamiento en 1910 hasta la actualidad como homenaje a la creciente influencia del monarca en los designios de la empresa. Aficionado al automovilismo deportivo, éste tuvo su primer encuentro con la marca durante 1905 –La Hispano-Suiza Fábrica de Automóviles S.A se había fundado tan sólo un año antes- en el marco de una carrera en Valencia.