Las secuelas de la tormenta tropical Cristina han evidenciado la vulnerabilidad de las poblaciones del Pacífico de Guatemala, donde el aumento del nivel del océano y el fuerte oleaje no solo destruyen residencias, sino que transforman la geografía local. En el municipio porteño de Iztapa, en el departamento (provincia) sureño de Escuintla, los habitantes enfrentan un fenómeno destructivo que avanza año con año y que en las últimas horas penetró con fuerza en las zonas habitadas.