El Real Madrid no se detiene. Mientras va a comunicado oficial por día, en los despachos de Concha Espina se sigue trabajando con silenciador en el gran objetivo: el galáctico Michael Olise. El deslumbrante extremo del Bayern de Múnich se ha convertido en el gran deseo para ocupar una demarcación, la banda derecha, una que en el conjunto blanco lleva sin estar cubierta por un especialista puro desde hace más de una década con Gareth Bale.