La ciencia comprobó que si el sector de la población con mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón se hiciera una tomografía anual se podría evitar el 25 por ciento de las muertes por esa causa. Sin embargo, hoy la aplicación de la medida en el sistema de salud argentino es escasa. La causa principal del déficit se atribuye a los costos en tratamientos que dicho diagnóstico temprano podría disparar.