Esther Acebo (Evelyn) nos hace contener el aliento, Bernabé Fernández (Adam) inspira un compasivo “ánimo, tú puedes”, que le diríamos a un crío desanimado, y el contrapunto de realidad corre a cargo de Chema Coloma (Phil) y Lluvia Rojo (Jenny), que nos acercan a ese cuñado satisfecho con cumplir con los ritos de la mediocridad y a la mujer dependiente emocional e insegura que sabe que se está perdiendo algo.