A Iván Turguénev (1818-1883) se le puede situar como uno de los grandes partidarios occidentalistas del conflicto entre autores rusos del siglo XIX, frente a sus contrarios eslavófilos. Se le puede recordar por su persistente lucha contra la servidumbre a través de sus escritos, debatir sobre el papel que desempeñaba entre los gigantes rusos decimonónicos Tolstói y Dostoievsky, rememorar su etapa de exilio, perseguido por el gobierno de Nicolás I, o señalar su relación con Bakunin.