Opinión La anestesióloga a la que tanto odian sus colegas de profesión ha optado por el camino fácil, el de dorar la píldora a Pedro Sánchez La ministra de Sanidad, Mónica García Alberto R. Roldán La Razón. Mónica García ha desperdiciado una ocasión de oro para dejar a un lado su nefasto bagaje como gestora de la sanidad pública en España y llegar a las elecciones autonómicas de Madrid limpia de polvo y paja para competir con Isabel Díaz Ayuso por la presidencia de la Comunidad de Madrid.