El pasado mes de junio mi vida se estremeció. El mes de marzo acudí al servicio de urgencias de Son Espases, tras meses de malestar, y tras pasar por diferentes servicios me diagnosticaron un cáncer de médula (SMD). Al principio pensé que me quedaba poco tiempo de vida, pero tras las visitas a Hematología entendí que la enfermedad tenía cura y que la solución posible, estaba en un trasplante, realizado el día 14 de enero.