Comenzamos este nuevo año de 2026, con un espíritu muy positivo y convencido de que nuestra villa, van a cambiar las cosas, y se empiecen a resolver los diferentes problemas que nuestro Marín del alma, tiene planteados, para comenzar a resolverse los más urgentes del momento, y sobre todo aquellos que pueden cambiar nuestro futuro, el de nuestros nietos. Problemas que ya hemos expuesto reiteradas veces en este semanal comentario.