El balonmano gallego llora la muerte de Gabi Ben Modo, cuyo corazón se detuvo para siempre ayer viernes con solo 58 años. Se marcha el mejor de sus pivotes, un artista que revoloteaba en esa pequeña franja de la pista donde suele imponerse la fuerza bruta y parece que no hay más autoridad que la de los kilos y los centímetros.