Genaro Mejía Despedir gente fue una de sus primeras tareas en la empresa a la que llegó. Un director la mentoreó para hacerlo “de la manera más humana posible”, pero al final era lo mismo: paquete de liquidación, finiquito, y “listo, vámonos”. Lo que Jimena Pérez Gramond no sabía es que en la siguiente ola de recortes le iba a tocar salir a ella.