La victoria de Keiko Fujimori parece ya más que probable. Si esto sucede, Perú deberá entrar en una nueva etapa que cierre años de inestabilidad política, con tres presidentes expulsados del poder en los últimos cinco años debido, en gran medida, a las maniobras clientelares de un Congreso dominado notoriamente por esta dirigente. Esos desvíos limitaron el crecimiento del país, redujeron las inversiones y agigantaron el déficit fiscal, además, con los peores indicadores sociales en un lustro.